Cómo llegar a Tepojaco (I)

Pista Tepojaco 01Como bien lo comenté anteriormente, desconozco la dirección exacta de la pista, pero afortunadamente mi amigo Gerardo me mandó indicaciones para poder llegar.

  1. Con el navegador apuntar al sitio de Guía Roji.
  2. Buscar por Colonia la palabra Tepojaco.
  3. Aparecerán dos opciones, dar click sobre la que dice Cuautitlán
  4. Quitar el zoom hasta que aparezcan 9 cuadrantes. En uno de ellos aparece una laguna llamada La Piedad.
  5. Dar click sobre dicho cuadrante.

La pista está cercano a la letra G del logotipo de Guía Roji que se aprecia en el fondo de la imagen.

Pista Tepojaco 02

Adicionalmente debo comentar que no tengo relación alguna con los propietarios de la pista y desconozco los procedimientos de administración e inscripción, por lo que pueden pedir informes en la misma pista los domingos por la mañana.

El ambiente de convivencia y compañerismo es muy bueno, además de que las instalaciones son excelentes.

La Pista de Tepojaco

Pista de TepojacoLa pista de Tepojaco de aviones a radiocontrol está a un lado del Lago de Guadalupe, sin embargo, desconozco los detalles para llegar debido a que me llevaron y el camino me pareció un poco complicado al ir por primera vez.

El detalle claro que tengo es que me esperaron bajo el inmenso reloj de “La Ford” a un lado de la autopista a Querétaro, justo donde está (o estaba) la planta de Ford en Cuautitlán.

Un buen amigo mío me está ayudando a conseguir los detalles, señas o croquis sobre cómo llegar.

Les pido a quienes amablemente me han preguntado sobre la ubicación que me tengan un poquito de paciencia, y en cuanto tenga el dato aquí lo publicaré.

Pista de Tepojaco

Yo cargando el Banshee.Hace unos días fui a conocer la pista de aviones a radiocontrol de Tepojaco. agradezco la invitación de mi amigo Gerardo. Pues fuimos a volar su recién reconstruido avión Banshee que tambien estaba estrenando un motor super Tigre .60.
Pasamos una mañana agradable, divertida y entretenida. Aquí pongo algunas fotos y algún video:

Aquí podemos algunas fotos.

Y aquí podemos ver algunos videos.

 

 

KwikFly: Avión rojo de Gerardo

Este es el video del avión rojo de Gerardo, el tenía un motor .90, con lo que parecía un “vocho” con motor de Ferrari.




Breve crónica de mi primer contacto con los Aviones RC

Gerardo y Manuel con aviones RCEn días pasados, mi buen amigo Gerardo me invitó a volar sus aviones de radio control (RC).

Yo jamás había visto un “juguete” de estos y mucho menos “volarlo”. En realidad, solo iba con la emoción de ver cómo vuelan estos aparatos y a poner mucha atención para ver si el pasatiempo era de mi agrado.

Pues bien, inicie con nerviosismo y emoción, escuchando todas las instrucciones con mucha atención. Miré los aviones, vi cómo se ensamblan, cómo le cargan el combustible, cómo lo arrancan. Conocí los accesorios: el arrancador, el dispositivo que envía corriente a la bujia, la bomba del combustible, etc. Tomé nota de las precauciones.

Sr Falcon CGPor fin arrancamos el primer avión, un entrenador azul llamado Falcon. El sonido del motor era alto, pero me sonaba muy agradable. Unos cuantos acelerones para carburarlo y listo. Gerardo cargó con el avion y enfilamos a la pista asfaltada, tomó el control y vi cómo el avión rodaba ligero y alegre. Ya en posición, Gerardo aceleró un poco, después más y al cabo de unos metros de rodar, el avión se despegó del suelo. Con su ya basta experiencia, Gerardo dió unos pequeños movimientos en los bastones del control y el avión respondió al instante con una graciosa pirueta.

Majestuso el Falcon era dueño del cielo, iba y venía, subía y bajaba, mientras mi amigo me explicaba los detalles básicos de este atractivo pasatiempo. Mientras, yo seguía poniendo atención a lo que me decía.

Con el Falcon sobre la pista y con el motor andado Gerardo me invitó a tomar el control y a familiarizarme con los mandos. Aprendía rodar el avión, darle velocidad, avanzar, reducir velocidad, dar la vuelta en U y nuevamenta a rodar a lo largo de la pista. Estuve así un buen rato. Me costaba trabajo, pero después de mucho insistir, sentí que que ya tenía un modesto control sobre el avión. ¡Claro! Aún en tierra.

Manuel rodando el FalconLuego de un rato y de varias maniobras en el aire y de varios aterrizajes a cargo de mi amigo, me dijo: – ¡Listo… Vas a volar..! Me puse más nervioso, pero agradecí silenciosamente la invitación. Gerardo tomó el control, el avión rodó un poco y se elevó; ya en el aire tomé en mis manos el control y volé parcialmente, ya que yo me encargaba del bastón del timón y elevador mientras que él se hacía cargo del motor y de los alerones. Al principio daba movimientos bruscos a los cuáles el Falcon respondía con repentinos movimientos. Sin embargo, la paciencia y el buen ánimo de mi amigo me ayudaron para que me sintiera traquilo y terminé dando movimientos más controlados y suaves a la nave.

Avion rojo que cayóComo parte de las enseñanzas, Gerardo me comenta que, invariablemente, al volar aviones existe el riesgo latente de que se caigan, y esto puede obedecer a diferentes factores, tales como que la batería se agote, la presencia de otro radio con la misma frecuencia en las cercanías, etc., mientras que cuando el motor se detiene o se consume todo el combustible la nave puede planear, pero la mayoría de las veces los nervios provocan que aterricen en lugares diferentes a la pista y pueden sufrir algún daño. Y me tocó vivir esta desagradable experiencia en mi primer día, ya que a un compañero de vuelo se le desplomó una avioneta Piper y cerca del final de la jornada a Gerardo no le respondió el radio. En el intento de aterrizar, el avión rojo cayó como bólido y se partió en dos el fuselaje, mientras que las alas quedaron bastante maltratadas.

Esta experiencia nueva para mi fue emocionante, y aseguro con sinceridad que me gustó este pasatiempo. Ahora me la paso investigando en la web sobre aviones de radio control, he comprado algunas revistas. Me haré de un avión, ya sea que lo compre o lo construya yo mismo, lo que suceda primero.

Fotos

En esta galería están algunas fotos de esta grata experiencia

Nota: Los aviones que aparecen en las fotos son propiedad de Gerardo Galicia.